Conoce más sobre mí

¿Quién soy?

Soy una persona bastante sencilla, nacida en el seno de en una familia normal, en una pequeña ciudad del Sur de España, y supongo que tengo rasgos que me diferencian de otras personas, como le ocurre a la inmensa mayoría de los humanos. Lo que me distingue de otros quizá sea la inquietud que bulle en mi interior por aprender y conocer, y, sobre todo, las intensas ganas que tengo de hacer cosas, que me empujan a aprovechar el tiempo al máximo, cada día.

Con el paso de los años creo que he llegado a convertirme en una mujer fuerte, valiente y tenaz. Ya no me dejo vencer fácilmente ante las adversidades y persigo mis objetivos, sin mirar hacia los lados. He llegado al convencimiento de que la felicidad puedo hallarla en esos momentos en los que logro apartar y desechar las conductas negativas, y cuando adopto y abrazo las actitudes positivas. Por supuesto no descubro nada nuevo, pero he considerado que dejar aquí, en mi espacio personal, la particular visión que tengo sobre la manera de llegar a ser feliz, le podrá beneficiar a alguien y, aunque sea a una sola persona, merecerá la pena.

En mis historias suelo escoger a personajes valerosos, que se caracterizan por sus fuertes convicciones, sus personalidades inquebrantables y su disposición a batallar para conseguir sus propósitos, aunque sus actitudes fluctúen, a veces, entre el debatir de lo que es correcto o incorrecto.

Carmen M. Morales

Cuando me refiero a desechar las conductas negativas, lo que quiero trasladar es que se debe luchar contra sensaciones o sentimientos como el miedo, la inseguridad, los complejos, los celos, la envidia, el rencor, la intolerancia, la pereza, la pasividad, el pesimismo, el victimismo, el egoísmo, etc.; en contraposición, para explicar lo que pretendo decir con adoptar actitudes positivas, quiero hacer hincapié en que hay que esforzarse por ser más decidido, predispuesto, generoso, comprensivo, reflexivo, indulgente, agradecido, compasivo, proactivo, ilusionado y todas aquellas posiciones que aporten algo bueno a tu existencia y a la de los demás. No estaría de más que quién lea este párrafo, haga una parada y reflexione sobre cuántas de estas conductas acostumbra a tener.

Existe una altísima probabilidad de que llegue a convertirme en una anciana sin haber conseguido alcanzar la proporción adecuada entre las actitudes positivas y negativas, necesaria para lograr la plena felicidad, pero, sin duda, seguiré trabajando en ello y aprendiendo de mis equivocaciones; porque vivir sin evolucionar ¿qué sentido tiene?

Y aunque la felicidad hay que buscarla dentro de uno mismo, es indudable que debemos rodearnos de gente buena que nos aprecie. En este sentido, tengo que estar agradecida por la maravillosa familia que tengo, que siempre me ha ayudado a alcanzar el éxito en todo cuanto he emprendido, pero es muy importante, además, saber jugar bien tus cartas, actuando con astucia y diligencia, sin esperar impasible a que la suerte te sonría.


 

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¿Por qué escribo?

Hace tiempo encontré, entre carpetas antiguas, algunos cuentos y poesías que escribí cuando todavía era una niña. Supongo que la afición a la lectura y a la escritura me viene desde que tengo uso de razón. No obstante, no he dedicado mi vida a nada que tuviera que ver con la literatura, sino que me decanté por una profesión con alta demanda laboral, pero hace unos años comencé, por diversión y para evadirme de los problemas (he de reconocer), a escribir pequeños relatos, que luego fui uniendo. Esa fusión de ideas dio paso al nacimiento de una historia que, a medida que iba elaborando la trama en la que se movían los personajes, cada vez me cautivaba más, calando en mis emociones y despertando mis pasiones con cada nuevo capítulo que desarrollaba. Los acontecimientos, las ambientaciones, los nombres y las características de los personajes de mi novela aparecían claramente en mi imaginación como si hubieran estado ahí siempre, esperando a salir de su escondite.

Luego pensé que si yo había gozado tanto escribiendo esta historia, ¿por qué no compartirla con otras personas? Es indiscutible que la diversión y el entretenimiento contribuyen en gran medida al mantenimiento de la felicidad, y este libro es lo que tengo, humildemente, para ofrecer a otras personas, con el deseo de que alguien pueda disfrutar leyéndolo, al menos la mitad de lo que yo lo he hecho, escribiéndolo.

Hay otro motivo por el que me he decidido a publicar mi novela: es porque la historia está desarrollada, en su mayor parte, en la ciudad a la que tengo el orgullo de pertenecer, que es Antequera, a la que amo profundamente, y que es considerada por muchos como una ciudad muy hermosa y monumental, que merece la pena dar a conocer al mundo.